Lectio Divina - DOMINGO DE RESURRECCION- P. Vijaya Kumar de Cristo Rey OCD

31.03.2013 23:38

 

DOMINGO DE PASCUA:
Jesús ha resucitado, aleluya
31/03/2013
Lecturas:
Hechos de los Apóstoles: 10: 34a, 37-43:  
Salmo: 118 (117). 
 I Cor. 5: 6b-8:  
Juan 20: 1-9:  
Tema: ¿Puede ser un embajador o representante de la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo en su vida personal y en la vida de los demás?

1. En representación de Cristo, Jesús los escogió para ser sus apóstoles. La palabra griega "apóstolos" significa alguien que se envía. Puede ser utilizado para un emisario o embajador es decir todas las personas iban a ser sus embajadores.
Una Historia: En una escuela dominical, una niña escucho la lección sobre los apóstoles, pero por ser muy joven, no entendía la palabra embajador correctamente. Así que ella llegó a su casa y dijo a sus padres que había estado aprendiendo acerca de los ejemplos de Jesús y que no entendía que significaba ser embajador.
Pues bien, los padres le dijeron que un embajador es el hombre que, en un país extranjero representa a su país. Él es, supremamente, la muestra de su país. Así el cristiano es enviado a ser ejemplo para Cristo con sus palabras y hechos.
 2. Hoy, si observamos la iglesia, vemos: El cirio pascual o la vela de Pascua, manteles blancos, las flores, el agua bendita y el fuego nuevo, Todo esto simboliza la vida nueva, la transformación de lo viejo a lo nuevo, la pureza de vida, de la verdad divina, el Amor Divino y la vida mística. Nuestro Señor Jesucristo es el Señor Resucitado o el Señor de Pascua. Él es el Señor del Aleluya (que significa alabanza a Dios por toda la eternidad, sobre todo en momentos de tristezas y dificultades). Él es el Señor de la Pascua. Él es el Señor trascendente del Tiempo y el Espacio.
3. Somos cristianos bautizados en la Santísima Trinidad. Se supone que en el mundo debemos vivir la Pascua. Por su muerte y resurrección, nuestro Señor convierte a todos y cada uno de nosotros a ser su hijo e hija de Pascua. Él nos llama a vivir la Pascua y a dejar todas las pasiones, deseos, placeres de este cuerpo, del mundo material y los poderes satánicos. Todos los años La Santa Madre, la Iglesia Católica nos invita a que imitemos la Resurrección del Señor en una nueva forma de vida y la Pascua a la nueva vida gloriosa y mística. Este es un proceso diario y constante a través de la celebración de los Sacramentos, la Palabra de Dios y la devoción a la Santísima Virgen y de los Santos. Por lo tanto, en la segunda lectura de hoy, San. Pablo nos invita a celebrar nuestra Pascua, no con tener la levadura del pecado y maldad, sino con la vida de pureza y verdad. En la primera lectura de hoy, San Pedro dice que Jesús después de su resurrección, mandó a los apóstoles a predicar a la gente el evangelio y a dar testimonio de que él es el que Dios ha nombrado juez de vivos y de los muertos.
4. Los Apóstoles, las mujeres piadosas de los Evangelios y de los primeros cristianos, después de la resurrección y de la ascensión de nuestro Señor, cambiaron completamente su forma de vida hasta el momento de su muerte. Desde hace dos mil años, todos ellos eran el nuevo pueblo de la Pascua. Cuando los soldados de la Pascua, que venció a los poderes del mundo y de Satanás. Las velas de Pascua Eran los que brillaban e iluminaban los tiempos y los acontecimientos de sufrimientos y penas. El centro de su vida cotidiana era Nuestra Pascua, Señor Jesucristo. Eran la representación absoluta y muestras del Señor de Pascua, como nuestra pequeña historia nos decía. Estas fueron las personas pascuales de Aleluya, que tenían el carisma de alabar a Dios, haciendo milagros y echando fuera demonios en el nombre del Señor Resucitado. Ellos Eran conscientes en su vida diaria que  eran los niños, hijos, hijas y discípulos de la pascua de nuestro Señor resucitado.
Ahora, ¿qué podemos hacer? ¿Podemos ser los embajadores, representantes y ejemplos del Señor de Pascua, o podemos ser los representantes, de este mundo material?
(Por favor, cierra los ojos y entrégate al Señor Resucitado. Ore en silencio. Revive la resurrección del Señor, que tuvo lugar hace dos mil años. Imaginemos a los Apóstoles, las mujeres piadosas de los evangelios y a los primeros cristianos que representaban y proclamaban al Señor resucitado).
5. La oración y la Resolución: Gracias Señor por su resurrección y este tiempo de Pascua. San Pablo dice: Señor, si usted no se levantó de la muerte, no tendría sentido de creer en ti. Señor, que yo, mis padres, los niños, jóvenes, abuelos, sacerdotes, religiosos y cristianos de todo el mundo, represente su resurrección en cada momento de esta vida terrenal, y que seamos conscientes siempre de que somos el pueblo de Pascua. Amén.