Lectio Divina - Miercoles Tercera Semana de Pascua - P.Julio Gonzales C. ocd

17.04.2013 12:34

 

Lecturas

a.- Hch. 8,1-8: Persecución contra la Iglesia y predicación de Felipe

A la muerte de Esteban siguió una persecución contra la Iglesia, sólo los apóstoles permanecieren en Jerusalén, mientras que todos los demás huyeron dispersándose por las regiones de Judea y Samaría (v. 1). Esta persecución debió afectar mayormente a los dirigentes de la sinagoga de los Libertos, los helenistas, grupo más radical, que el de los hebreos de la Diáspora, que quería una ruptura con el judaísmo del templo. El martirio de Esteban, abrió las puertas a los paganos y es Felipe uno de los siete diáconos que comienza su trabajo misional entre los paganos. Tiene los mismos atributos que los apóstoles: predica y hace milagros en Samaría. Este pueblo que era considerado apóstatas y lejos de la salvación, acoge la predicación de Felipe, realiza exorcismos, sana a los enfermos. El texto señala la alegría que llevó Felipe con su predicación y milagros a aquellas gentes; alegría y gozo, frutos de la acción del Espíritu Santo. Samaría como otras ciudades se agrega a la lista de pueblos convertidos al evangelio que en Roma encontrará su cénit, en la mentalidad de Lucas.

b.- Jn. 6, 35-40: El que cree tiene vida eterna.

Juan continúa presentando el discurso de Jesús sobre el Pan de vida, que se refiere a la revelación de su Persona, y la revelación que el Padre le mandó comunicarnos. Hay cuatro ideas o temas fundamentales que hay que considerar: Jesús es Pan de vida, todo los que le ha entregado el Padre vendrán a ÉL, como Enviado viene a hacer la voluntad de su Padre y ésta es que todos los que le ha entregado, alcancen la resurrección en el día final, porque quien crea en el Hijo, tendrá vida eterna. La iniciativa es de Dios, viene al hombre en Jesús de Nazaret,  su respuesta es la fe. Es el Padre quien le entrega todo al Hijo, los hombres y mujeres a salvar, estos recibirán la vida eterna, porque han creído en Jesús, resucitarán en el último día.  La fe es don y compromiso, tarea del hombre que debe decidir: acepta o no acepta a Jesucristo, creer o no creer. Yo soy el Pan de vida. Jesús se presenta como el alimento, para la vida de los hombres. Es el la revelación del Padre,Pan de vida que hay que comer en la Eucaristía, eternidad aquí y ahora, vida eterna y resurrección vivida en el tiempo camino de la eternidad.

Santa Teresa de Jesús ve en la Eucaristía, la fuente de la salud el alma y del cuerpo. “¿Pensáis que no es mantenimiento aun para estos cuerpos este santísimo manjar, y gran medicina aun para los males corporales? Yo sé que lo es, y conozco una persona de grandes enfermedades que, estando muchas veces con graves dolores, como con la mano se le quitaban y quedaba buena del todo (8). Esto muy ordinario, y de males muy conocidos que no se podían fingir, a mi parecer. Y porque de las maravillas que hace este santísimo Pan en los que dignamente le reciben son muy notorias, no digo muchas que pudiera decir de esta persona que he dicho, que lo podía yo saber y sé que no es mentira. Mas ésta habíala el Señor dado tan viva fe, que cuando oía a algunas personas decir que quisieran ser (9) en el tiempo que andaba Cristo nuestro bien en el mundo, se reía entre sí, pareciéndole que, teniéndole tan verdaderamente en el Santísimo Sacramento como entonces, que ¿qué más se les daba?” (CV 34,6).