Lectio Divina V Semana de Pascua - P.Julio Gonzales C. ocd

28.04.2013 11:36

 

Lecturas bíblicas

a.-Hch.14,21-27: Contaron a la Iglesia todo lo que Dios había hecho por ellos.

b.- Ap. 21,1-5: Dios enjugará las lágrimas de sus ojos.

c.-Jn. 13, 31-35: Os doy un mandamiento nuevo.

ESQUEMA

1.- Invocación al Espíritu Santo: Ven Espíritu Santo…

2.- Acto Penitencial: Perdón Señor…

3.- Oración: Señor tú que te has dignado redimirnos y has querido hacernos hijos tuyos, míranos siempre con amor de Padre y haz que cuantos creemos en Cristo, tu Hijo, alcancemos la libertad verdadera y la herencia eterna. Por nuestro Señor.

4.- Lectio

a.- ¿Qué dice la lectura?

- “Cuando salió, dice Jesús: Ahora ha sido glorificado el Hijo del hombre y Dios ha sido glorificado en él.Si Dios ha sido glorificado en él, Dios también leglorificará en sí mismo y le glorificará pronto.” (Jn.13,31-32).

La salida de Judas en la noche, conduce a una confesión, un grito de triunfo, ha comenzadola pasión, puesto que Judas, impulsado Satanás, acaba de salir, Jesús celebra ya su triunfo, como algo consumado. Las palabras de Jesús están muy unidas a la salida de Judas (cfr. Jn.13, 30). Es determinante para entregar su vida, ser levantado, con lo que da a conocer a Dios y atraer hacía Sí a todos los hombres (cfr. Jn.3,14; 8, 28; 12,32-33).La salida de Judas, conduce a la proclamación: Ha llegado la hora en que el Hijo sea levantado para su glorificación, y mediante ella, se lleve a cabo la glorificación de Dios (v.31). Cuando utiliza el término, Hijo del Hombre, apunta a la crucifixión (cfr.Jn.1,51; 3,14;6,27.53; 8,28; 12,23). La glorificación de Jesús la encontramos en la Cruz, donde se revelará,también la gloria de Dios. El uso que hace Juan de la palabra “gloria”, referida a la revelación, hace pensar en la gloria de Dios revelada en el Sinaí, gloria que se hizo visible, ahora es la cruz, el lugar y el espacio, donde Dios, se revelará (cfr.Jn.114; 2,11; 5,44;7,18; 11,4.40; 12,41.43). La salida del traidor, provoca la proclamación que hace Jesús, que será glorificado, el Hijo del Hombre, ha llegado la hora; la gloria de Dios se manifestará en la glorificación de Jesús en la Cruz. Acontecimientos que tendrán lugar inmediatamente. La salida de Judas, acelera que se pongan en movimientos los acontecimientos prometidos por Jesús (cfr. Jn.13,18-20), con lo que los apóstoles elegidos y enviados, por Jesús creerán en Él, como enviado del Padre, su Revelador, su revelación. 

- “Hijos míos, ya poco tiempo voy a estar convosotros. Vosotros me buscaréis, y, lo mismo queles dije a los judíos, que adonde yo voy, vosotrosno podéis venir, os digo también ahora avosotros.” (Jn.13,33).

El gran amor que Jesús tiene a sus discípulos, el apóstol, lo refleja tiernamente en la forma como se dirige a ellos: “hijitos” (v.33).Recuerda las palabras dichas a los judíos anteriormente, que lo buscarán y no lo encontrarán, todavía estará un tiempo entre ellos, previendo el arresto violento, con que vendrán los guardias de los fariseos al Huerto de los Olivos (cfr. Jn.7,33; 18,1-8). Ese momento lleno de tensión y conflicto, lo buscarán, y no lo encontrarán, los judíos no entienden, quién es Jesús y que retorna al Padre. Lo mismo les sucederá a los discípulos, confundidos, pero amados, a pesar de sus fallos, ignorancia, no obstante, siguen siendo sus discípulos, sus hijitos. La glorificación de Jesús se encuentra unida a su partida, para los judíos la separación será definitiva, para los discípulos será momentánea.

- “Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros. Que, como yo os he amado, así os améis también vosotros los unos a los otros. En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os tenéis amor los unos a los otros.” (Jn.13,34-35).

Jesús les da un mandamiento nuevo, que se corresponde con el don del ejemplo de amor que les ha dado mientras a estado con ellos, como el lavado de pies y el bocado compartido, están marcados por el mandamiento nuevo (cfr. Jn.13,1-30). Tanto el ejemplo,como el mandamiento, están muy relacionados con la exigencia que Jesús hace a sus discípulos de que le sigan en esa entrega de la vida mediante la muerte. Está implícito en el mandato, que obren con el prójimo, como ÉL había hecho con ellos (cfr. Jn.13,15), que ahora se hace explícito, en el mandamiento nuevo, de que se amarán uno a otros como Jesús les había amado. Es un amor singular, como el de Jesús por los suyos, lo que caracterizará a sus discípulos. En poco tiempo Jesús, no estará con ellos, y éstos no podrán ir donde está Jesús. En ese tiempo de ausencia, tienen el mandato de hacer presente el amor de Jesús, haciendo presente su estilo de amar y servir al prójimo. El principio central es el mandamiento nuevo del amor, distinto a la Ley; mandamiento de la alianza nupcial. Es nuevo, porque nace del Corazón de Cristo, de su amor, para la naciente comunidad: “Amaos como Yo os he amado” (cfr. Lev. 19,18; Jn. 2, 1-11; 3, 29; 20, 1-18). Para Juan, creer y amar, constituyen todo el quehacer del cristiano; determinan desde la raíz el núcleo de la existencia cristiana. La historia de Jesús, es la demostración más clara del amor del Padre por el hombre al entregarlo a su único Hijo. ÉL a su vez, ha amado al hombre hasta el extremo de dar lo más suyo, la vida y el Espíritu, de ahí que amarse entre sí, es la respuesta al amor del Padre. Esta nueva capacidad de amar nace de Jesús, es la novedad radical, nueva creación en la propia vida y un nuevo éxodo. Si bien Jesús, se dirige al grupo de los apóstoles, también es cierto que el amor de Dios Padre se dirige al hombre, cada hombre, toda la humanidad (cfr. Jn. 3, 18). Ese amor del Padre alcanza su plenitud en la respuesta que cada hombre da a Dios,pero pasando por el prójimo, que constituye la comunidad eclesial. Luego, se piensa en los foráneos es decir, los no cristianos en cuanto se desea que también participen de ese amor divino. Es impensable  el amor al prójimo, si no existe primero en la comunidad. Sólo la comunión con Jesús, posibilita la adhesión plena para revivir el misterio pascual en la vida de cada miembro de la comunidad. Esta necesitará de la muerte de Jesús en Cruz y la venida del Espíritu Santo, para que cada miembro de la Iglesia alcance su madurez.

b.- ¿Qué me dice?

- La gloria de Dios se manifiesta en la vida del cristiano cuando dejamos que Jesús en nuestra vida revele los secretos del Padre. Vivo por el Padre.

- El amor verdadero es el que nace de Dios y acogemos en nuestro corazón para amar al prójimo que se nos ha confiado.

- El egoísmo hace estragos en nuestra vida, cuando me centra en mí mismo y olvido al Otro y al hermano.

- Será el amor el que manifieste la vida de Dios en nuestra existencia, cuando servimos al hermano. 

- Otros testimonios…

c.- ¿Qué le digo? ¿A qué me comprometo?

5.-Momento de oración

a.- Salmo 144, 8-13: Bendeciré tu nombre por siempre jamás, Dios mío mi rey.

- El Señor es clemente y misericordioso,/ lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos,/

es cariñoso con todas sus criaturas.

- Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,/ que te bendigan tus fieles;/ que proclamen la gloria de tu reinado,/ que hablen de tus hazañas.

- Explicando tus hazañas a los hombres,/ la gloria y majestad de tu reinado. / Tu reinado es un reinado perpetuo,/ tu gobierno va de edad en edad.

b.- Santa Teresa de Jesús: Hablando del amor la Santa nos invita a vivir el amor fraterno, sin mezcla de egoísmo: “Tornando al amarnos unas a otras, parece cosa impertinente encomendarlo, porque ¿qué gente hay tan bruta que tratándose siempre y estando en compañía y no habiendo de tener otras conversaciones ni otros tratos ni recreaciones con personas de fuera de casa, y creyendo nos ama Dios y ellas a él pues por Su Majestad lo dejan todo, que no cobre amor? En especial, que la virtud siempre convida a ser amada; y ésta, con el favor de Dios, espero en Su Majestad siempre la habrá en las de esta casa. Así que en esto no hay que encomendar mucho, a mi parecer.En cómo ha de ser este amarse y qué cosa es amor virtuoso -el que yo deseo haya aquí- y en qué veremos tenemos esta virtud, que es bien grande, pues nuestro Señor tanto nos la encomendó y tan encargadamente a sus Apóstoles (Jn.13,34), de esto querría yo decir ahora un poquito conforme a mi rudeza. Y si en otros libros tan menudamente lo hallareis, no toméis nada de mí, que por ventura no sé lo que digo.” (CV 4,10-11)

6.- Alabanzas

- Te alabamos Padre porque nos amas en tu Hijo, te alabamos Señor

- Te alabamos por tu Hijo que nos amó hasta el extremo de morir y resucitar para darnos vida eterna. Te alabamos Señor.

- Te alabamos por el Espíritu Santo derrama tu amor en nuestros corazones, te alabamos Señor.

- Te alabamos Padre, desde los que aman de verdad, en todo lo que hacen, manifestando que tu mirar la realidad es amar, desde ellos y con ellos, te alabamos Señor.

- Te alabamos Padre desde los enfermos, las familias y matrimonios cristianos, monasterios de clausura, los que reciben los sacramentos de la iniciación cristiana, te alabamos Señor.

- Otras alabanzas…